La mujer del César


Imagen

A finales de la semana pasada nos enteramos gracias a Hacienda de que Correa pagó parte del viaje que la Ministra de Sanidad hizo a Disney con uno de sus hijos pero Ana Mato dice que no lo sabía. Como no sabía que le pagaban las fiestas de cumpleaños de sus hijos, ni las de las comuniones… Ella, tampoco sospechaba cuando le regalaban bolsos de miles de € porque sí, porque ella lo valía.

Ana no se enteraba de nada de lo que pasaba en su casa y ahora, esta mujer despistada lleva el Ministerio de Sanidad. No seré yo quien desconfíe, pero me pregunto con frecuencia si una mujer con semejante alma inocente y poco precavida es la más adecuada para dirigir un ministerio, más cuando la situación del país no es solo de una crisis económica ahogadora, si no que sufrimos una crisis de confianza hacía nuestros representantes que cada día radicaliza más a una sociedad que cada mañana se levanta con una nueva noticia de corrupción. ¿No es ahora, más que nunca, cuando la mujer del César además de ser honesta debe parecerlo?

Desde DSC entendemos la ejemplaridad como parte esencial de nuestros representantes y base para la confianza en nuestras instituciones, nadie es imprescindible en su cargo. Renunciando al cargo hasta que se esclarezca lo regalado y no regalado, ayudaría a ir recuperando la confianza tan necesaria y, tan perdida, por el pueblo soberano.

Ésta, no debería de ser una idea utópica ya que está asumida y es generalizada entre los políticos cuando se trata de pedírselo al de la bancada de enfrente, así que, por una vez se podría dar ejemplo en lugar de malgastar el tiempo pidiéndolo. 

Comments

  1. maria jose says:

    Dicen que una manzana podrida acaba pudriendo todo el cesto, asique si ella no tiene el suficiente seso para renunciar a su puesto en el ministerio, ya no digo como diputada, alguien habrá con capacidad para destituirla, acciones, o mas bien, inacciones como ésta son las que nos hacen pensar que toda la clase política es igual y que el sistema acaba corrompiendo a las personas, o viceversa

  2. Vadinia says:

    Sin duda algunas personas corrompen al sistema, aunque éste necesite algunos cambios, la mayoría se solventarían cambiando a muchos de los políticos que (no) nos representan y, si, estoy completamente de acuerdo contigo en que alguien debería de haber con la suficiente autoridad para ejemplarizar tomando la decisión de alejar de sus puestos a aquéllos que estén bajo grave sospecha.
    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: