¿Hacia dónde apunta la opinión pública?


El artículo de hoy, ha sido redactado por Carlos Roldán, seguidor y colaborador de DSC.

Son muchas las voces que se escuchan todos los días lanzando consignas por todos conocidas. Descalificar a cualquier persona que se dedique a la política, a la banca o al sector inmobiliario, es algo bien visto en el 99% de los ambientes, contextos o charlas de salón. Qué duda cabe que mucha parte de razón llevan esas críticas, pero ¿apuntan en la dirección correcta?

En primer lugar, creo hay que tener clara la importancia de cada problema. Recordemos que el movimiento 15M, por ejemplo, surge de manera espontánea ante la proximidad de unas elecciones autonómicas con el lema “democracia real ya”. Podemos estar de acuerdo en mayor o menor medida en que la ley electoral necesita una reforma que asegure mayor igualdad y sea más justa, pero ¿de verdad es el problema más importante en estos momentos?

A continuación, creo que es muy necesario cuantificar los problemas. El rescate al sector financiero ha sido estimado, en el escenario más pesimista, en unos 70.000 millones de euros. Mientras tanto, los inspectores de Hacienda estiman el fraude fiscal en unos 70.000 millones anuales. Creo que no es necesario señalar cuál de los dos es el tema central de manifestaciones, movilizaciones, noticias, prensa, etc. casi a diario y cuál es el deporte nacional. ¿Lógico?

En tercer lugar, podemos contemplar a través de redes sociales y muchos otros medios una continua exigencia de responsabilidades por parte de la ciudadanía, con lo que también comulgo en el fondo, pero no en la forma. Las responsabilidades (civiles e incluso penales en muchos casos) que se piden son siempre genéricas. “Los políticos”, “los banqueros”, “los constructores”. Bajo mi punto de vista, esto no lleva a ninguna parte en un estado soberano y democrático. No se deberían hacer cacerías de brujas juzgando gremios en su generalidad.

Pidamos responsabilidades con nombre y apellidos y por actos concretos. Podríamos mencionar otras etapas de la más reciente historia de España donde sí se ponían nombres, apellidos e incluso calificativos. ¿Por qué ha cambiado esto?

Como cuarto punto, cabría destacar la carencia de propuestas e iniciativas serias en la mayoría de los casos. Se escuchan propuestas que parecen ya necesidades evidentes, pero echo de menos propuestas serias con reformas estructurales, i.e. de nuestro sistema fiscal, dela Seguridad Social, de nuestro sistema sanitario, etc. ¿No creen que la mayoría de consignas se quedan en eso, en consignas?

En mi opinión, es indiscutible la carga de razón que acompaña a la opinión pública y que ésta apela a los principios de la lógica moral, pero

¿No nos estamos olvidando de los problemas más serios e importantes?, ¿Estamos apuntando en buena dirección?, ¿Son las causas “teóricas” de tanta indignación las causas reales de la situación que sufrimos?

Comments

  1. Estoy muy de acuerdo con lo de cuantificar los problemas. Me gustaría saber datos de cuanto se gasta en cada partida: sanidad, educación, funcionariado en general, cargos políticos… (ya supongo que con las competencias transferidas será complicado de separar) y poder compararlo con otros paises. Yo también tengo la sensación de que muchas veces se habla de los problemas sin tener una imagen completa (y el primero yo).
    En cuanto a lo de las propuestas también me encantaría verlas con números detrás…

  2. Gracias por tu post Carlos, me parece que aciertas con el enfoque, pero no estoy de acuerdo en la importancia de los problemas. Estos son más o menos importantes de forma subjetiva, por tanto lo que se debe fomentar es la formación de criterio, que todos los ciudadanos tengan una visión, lo más completa posible y después él decidirá la importancia.
    Totalmente de acuerdo en la importancia de la lucha contra el fraude, el problema es que esta tolerado y aceptado por la conciencia colectiva de nuestra sociedad, en otro post “el dinero no es de nadie: dos problemas , una solución “, comentamos el problema del uso de lo público , como elemento clave. La ejemplaridad pública y la cultura cívica es la base de una sociedad “legitima” y que cumple las reglas del juego. El desarrollo de la sociedad civil, de las acciones colectivas contra los defraudadores y corruptos, mejora nuestra conciencia colectiva y lo bueno de caminar juntos.
    Un saludo.

  3. Pablo, estoy de acuerdo con tu argumento del primer párrafo y por ahí van un poco los tiros. Es el ciudadano el que decidirá la importancia de los problemas, totalmente de acuerdo pero, ¿y si no los conoce bien o, por lo menos, desconoce su alcance?. Y de esto tienen mucha culpa los medios. Estoy convencido de que si haces una encuesta popular para estimar lo que supone el fraude fiscal en España, los porcentajes de acierto serían irrisorios. En cambio, si preguntas por Bankia o el rescate al sector financiero, la gente se lo sabe al dedillo. Esto va muy en linea con otro post de Manuel Rodríguez, que me gustó mucho y se llamaba “El siguiente miedo que vendrá”.

    Estoy de acuerdo en cuanto a la ejemplaridad pública y la cultura cívica pero, igual que ha surgido de forma espontánea una corriente social que reclama transparencia y honradez por parte de los cargos públicos, ¿por qué no reclamar todos lo mismo de nuestra propia sociedad? Recordemos que según informe de los inspectores de Hacienda, sólo las PYMES se estima defraudan alrededor de 20.000 millones anuales. El fraude, que no deja de ser un robo a las arcas públicas, es algo que se ha instalado en nuestra economía como cotidiano e incluso hasta bien visto. ¿A quién no le han ofrecido en múltiples ocasiones no hacer factura para no pagar IVA?
    Y para luchar contra esto, no sólo hay que poner barreras sino concienciar a la sociedad de que es perjudicial para todos y una estafa al resto de ciudadanos. Yo, personalmente, no veo que esa labor de concienciación se esté haciendo desde ningún sitio y, como contribuyente, me siento bastante más estafado de lo que me siento por el rescate al sector financiero. Simplemente porque supone una cantidad de recursos infinitamente mayor. pero esa es mi percepción personal, está claro.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: