El dinero público no es de nadie: dos problemas, una solución.


 

Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie“. Carmen Calvo Poyato. Todos recordamos  esta expresión de la ministra de cultura, suficiente para exigir la dimisión automática a cualquier político que administre lo público.

El dinero público es de todos, tenemos que entender que el mal uso del dinero público, de bienes públicos es lo mismo que el mal uso de nuestro dinero, de nuestros bienes privados. Nuestra sociedad es tolerante con el fraude  y con el mal uso de lo público, lo que nos hace perder como sociedad, degradando los valores esenciales que debemos tener y que implican lealtad de los unos con los otros.

Esta tolerancia genera dos problemas:

Primero.-Actualmente se dan muchas situaciones de fraude por parte de ciudadanos: aquellos que trabajando siguen cobrando el paro , aquellos que defraudan con la subvenciones que reciben para formación , aquellos que participan del juego de las facturas falsas , aquellos  que disfrutan de una vivienda de protección oficial sin necesitarlo, …., todos los que activa o pasivamente intervienen en un minoración de los ingresos públicos o aumento de los gastos públicos mediante fraude lo hacen con toda la sociedad , con todos nosotros.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  Segundo. -Ahora bien no podremos exigir a los ciudadanos un comportamiento responsable cumpliendo  la ley, pagando sus impuestos, haciendo un uso responsable de los recursos públicos   ,  si por el otro lado nos encontramos con un negligente uso de los recursos por parte de los administradores públicos, que gastan lo que no tienen, si pensar en lo mejor para todos sin generar confianza, de que serviría recaudar diez mil millones de euros más si sabemos que se van a dilapidar.

Ya tenemos los dos problemas, el segundo alimenta y legitima al primero, tal y como comentamos en el camino virtuoso sin confianza y responsabilidad el talento no puede desarrollarse, lo que aparece es la desidia, la corrupción, la destrucción de la sociedad que se basa en un juego de lealtades, ¿cuál es la solución?…

La solución que permite iniciar el camino virtuoso es la confianza y responsabilidad de todos y en este caso debe empezar por la ejemplaridad  pública, sin confianza en la responsabilidad de los administradores de lo público el camino virtuoso no puede construirse, necesitamos confianza y lealtad de los unos con los otros.

Somos más pero no se nota…….¡sociedad civil!.

Comments

  1. Solución?

    Magaret Tatcher 2

    • Hola Carlos ¿Qué quieres decir? ¿Qué aspectos concretos destacarías de la política de Tacher? En todo caso quien gobierna debe tener ejemplaridad pero sin sociedad civil que la exija no hay camino.

      Gracias por tu aportación.

Trackbacks

  1. […] parte de quien realiza el gasto y de quien recibe la prestación ,  como ya defendíamos en otro post , el dinero público es de todos […]

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