Innovación, ¿Milonga o camino hacia al éxito?


En los últimos tiempos, se escucha recurrentemente la palabra innovación. Unos sugieren que la innovación es necesaria para recorrer el camino virtuoso, otros simplemente opinan que es una palabra inventada para rellenar líneas de un libro de management.

Buscando referentes o especialistas en el campo de la innovación, siempre aparece el nombre de Ferrán Adriá, según sus propias palabras “Innovar, es no copiar”, suena sencillo pero el concepto es realmente complejo. Hacer las cosas de una manera diferente nunca es sencillo: requiere estudio, algo de creatividad, valentía y consistencia. Todo forma parte de un proceso.

En las conversaciones de la calle, el concepto de innovación se maneja como un rasgo distintivo de las grandes multinacionales. Millones de euros y dólares dedicados a la investigación, a encontrar ese hardware, esa nueva fórmula, un mejor sistema de suspensión o la nueva pieza que resuelva grandes problemas de ingeniería.

El problema surge cuando olvidamos que un bar, una churrería, un quiosco, una peluquería, etc. forman parte de la economía productiva de un país (aproximadamente un 70%). En muchas actividades de este tipo surgen productos y servicios que ofrecen un concepto nuevo. El impacto de esta mejora se reduce a una localidad pequeña o a un barrio, pero no tiene la trascendencia de los medios de comunicación y de convertirse en un nuevo estándar.

Por citar un caso concreto, en Celorio (Llanes, Asturias) existe un caso que me ha llamado mucho la atención. Salva, el propietario de un taxi ha dotado a su vehículo de wifi, ha desarrollado una aplicación para que sus cliente le localicen y contacten vía smartphone y recurrentemente utiliza las plataformas 2.0 para marcar su posición e informar de la situación de carreteras, el tiempo. Etc.

Todos las mejoras que Salva ha incluido en su taxi son recursos de los que cualquier usuario de calle puede beneficiarse, no son caros y se puede decir que son de fácil uso. Sin embargo ha ido más lejos y ha completado la oferta de un servicio corriente como es el del taxi, con servicios que dan un valor añadido diferente para el usuario,

En una sociedad civil moderna la innovación es capital para el desarrollo de las PYMES, autónomos y grandes empresas. Es una de las vías del éxito y es necesaria para que aparezca el talento. Esta innovación se convierte en una milonga cuando no se audita, ni se exigen resultados, ni se aplica, ni se pone en valor.

¿Valoramos la innovación cuando contratamos un servicio?¿Existen diferencias entre el Taxi de Salva y un departamento de I+D de una multinacional?¿Cómo podemos poner alcance de los pequeños negocios la innovación?

¿Qué opinas?¿Milonga o camino hacia el éxito?

Comments

  1. Muchos empresarios tendrían que aprender de Salva!!!! Todo un buen ejemplo!!!!!

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